lunes, 22 de abril de 2013

Las mascaras de todos esos viajes.

En este punto de realidades decidimos juntar todas en una y una vez mas emprender un viaje, con la diferencia de que esta vez los viejos compañeros se quedaran cuidando los viejos recuerdos para comenzar nuevos panoramas desde el punto inicial de este tejido, tan solo con la misma ropa de siempre y un numero impar de cigarros comenzamos la travesía  ya no se veían sombras en los viejos lugares, todo era luz de esperanza para aquellas memorias.
Un momento me llevo divisar el cartel que indicaba el fin de mi razonamiento, tome coraje y decidí caminar aun mas allá, donde todo era nuevo, nada pesaba ya en mi espalda para poder mirar atrás.

El primer placer que tuve fue experimentar la seria frialdad de esta nueva realidad, era un caos muy preciso y exacto, casi planeado; a diferencia de todos los paisajes que vi, este estaba lleno de personas, corazones inconscientes de que iban por la misma linea, algunos sonriendo, otros amargados, tantos pocos riendo, pero por alguna razón fue bueno para mi congelada sonrisa ver tanta delicadeza en las acciones de la vida.
Tome un camino diferente al que tenia planeado al escuchar el eco de una voz en la multitud, parpadee inconscientemente repetidas veces para no creer una falsedad, pero era cierto, tres figuras vestidas de arlequines, ocultos bajo mascaras de tragedia y comedia corrían escapando de algo imaginario, un problema perdido entre el tumulto. Cautelosamente e inconscientemente los seguí  un brote de curiosidad salio de mi pecho por primera vez en años que me condujo a querer saber cual era el destino de esas figuras tan peculiares.
Me tambalee un poco torpe por una acera, tenia intriga de cual era el paradero de esas infames sombras, pero poco a poco fui divirtiéndome mientras buscaba en cada callejón.

En el anochecer de la luna llena lo halle, desde sus cimientos hasta el desquebrajado techo, mi primera parada en este universo ajeno, enredaderas hablaban la edad del lugar y mis ojos interrogaban las aventuras vividas en esos años, nadie me escucho entrar sin pedir permiso, pero allí me quedare, en este teatro tan interesante, mi sed de aventuras sabe, que tras el fantasma del polvo las historias que hay aquí  serán escritas en lenguas para que todo el multiverso se deleite.
      Es momento de anunciar mi llegada...¿Quien vendrá a recibirme?


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