sábado, 4 de octubre de 2014

Moretones

Nunca estoy muy seguro de nada, me gusta mas bien escapar de la rutina y de los compromisos, que la vida valla a mi propio ritmo y no ir al ritmo de la vida, realmente me gusta jugar con el posible peligro que impliquen mis acciones, puedo haber destruido vidas, corazones, frágiles almas y creado monstruos...algo de eso me importa? Claro que no, estoy bastante conforme con mis demonios y pecados como para no reírme.
Ciertos días puedo refugiarme en mi caparazón para no solo no sentir ni ser lastimado, sino, para no lastimar a los demás...
Una vez me dijeron: "Tenes la horrible costumbre de lastimar a la gente que te quiere, espero que un día puedas dejar de hacerlo, porque sino vas a estar solo"
Me preocupo? para nada. No se si soy un ser humano carente de todo sentimiento o un simple estúpido que juega a ser el villano de turno, sea lo que sea, me sienta bien. En una vida como esta, llena de complicaciones, monotonía y aburrimiento, que mejor que jugar con las probabilidades? La adrenalina de las respuestas, el peligro de caer en desdicha, las cicatrices de los juegos perdidos y las malas jugadas, todo ese conjunto de simple mierda hacen al cáncer que me corroe.
Una vez hable muy profundo sobre el demonio en mi interior, esa voz de la conciencia que me aconseja en mis perversos juegos. El sigue ahí, puede que algo fuera de forma por la falta de un digno rival, por la falta de alguna de esas viejas aventuras, pero da lo mismo, podemos pasar el rato con lo que llevamos entre manos. Se muy bien que vivir en la realidad no es reto suficiente, algo tan fácil como vivir puede que lo tome a la ligera, pero a través de mis ojos, las realidades se unen, ligándose, mostrando el camino.
Acá estoy, sentado en el abismo jugando a no ver, cuanto tiempo mas aguantare dentro de la película del portarme bien? es que alguna vez quisiera acabar y seguir con la normalidad que plantea el existir, puede que un dia quiera esa paz, pero hoy en día estoy sediento de nuevas aventuras, conquiste el pasado, colonizando el presente y planificando un futuro, no queda mas que atravesar los días con una sonrisa por todas las postas que tomamos en el camino, por todos esos obstáculos que nos enseñaron algo...por cada uno de esos moretones que duelen al sonreír.