Puedo verte marcada en mi piel como miles de cicatrices, un millar de agujas descargando ponzoña cada día en forma de recuerdo, pero si el odio tapo mis penas, por que as de volver de la tumba en la que te enterré, acaso el agujero que cabe para vos no era suficientemente profundo?
Es tan asquerosa y biceral la forma en la que arrancaste la humanidad en mi y la vendiste a un precio tan bajo de una forma tan perversa, por tu maldita culpa no puedo mover mis piernas hacia adelante y este camino empinado se me hace tan difícil, por que tuviste que arrancarme las alas y remplazarlas por una terrible duplica de cera?
Detrás de esos ojos muertos que tendrás el resto de tu vida se que aun hay amor, pero vamos...mi deseo de sacártelo a fuerza de frió acero es mucho mas fuerte que el amor propiamente dicho.
Mis manos tiemblan impacientes, mi mirada no fija ningún punto y mi mente es tan dispersa como hojas secas y amarillentas, era una noche húmeda y calurosa, las lagrimas no salían pero estaban allí, las palabras tampoco se dejaban oír pero el silencio las dijo todas y cada una de ellas, acaso tenia que resonar el latido de la impaciencia? el juvenil desenfreno, torpe y mal planeado del sentimiento amoroso?
Al día de hoy camino sobre mi propia espalda sanando dolores, vendando heridas y soportando escozores productos de una mente atrofiada, una que vos misma te empeñaste en joder.
Hay algo mas en mente, por que el juego que siempre jugué, oh déjame decirte que nunca acaba....como esta maldita ave migratoria algún oscuro y funesto día, volveré al mismo puerto, nuevamente con mis propias alas...y lo ultimo que escucharas sera eso, el canto de la golondrina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario