jueves, 12 de junio de 2014

Rabia y otras drogas.

Es un gesto tan simple, sistemático, casi robot, donde este roza la piel, dando paso al desescamo de la carne dándole paso a un rió de sangre, ahí en el lumbral de la furia, me permito secarme y autocurarme, levantarme una vez mas del piso, solo para volver a ser golpeado, repitiendo una y otra vez.
Que pasa con todo esto? acaso no es claro, si hay una droga que alimenta mi alma, es la sed de dar pelea, suponiendo que no muera en el intento, mis manos desgarraran la inocencia como aquella vez y solo sera un despojo de lo que alguna vez tuvo vida.
No puedo enseñarle a mi alma a ser un perro sumiso, a dejarse llevar por la corriente, estas alas rotas están acostumbradas a vencer la tempestad y encarar de frente al remolino. A nadie le importa dejar algo de humanidad en el piso si las ganas no resisten la ventolera, pero es demasiado vergonzoso no intentar nuevamente.
A todo esto, palabras y mas palabras, tal vez este en bajada de químicos, para nada una deprecio, solo me gustaría estar en el juego una vez mas, ver otra vez la partida y esta vez asegurarme de arrastrarte hasta lo mas profundo de mi infierno para verte pedir clemencia a gritos, claro por que no hacerlo ahora?
click y conteo, por que no? es otro peldaño duro de escalar para estas piernas cansadas, pero créeme que la recompensa vale la pena con creces, ahí nos veremos, donde el fuego de mi rabia te consuma.

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