jueves, 24 de marzo de 2011

Narices de algodón, pupilas de caramelo

Bueno de tanto en tanto puedo pensar en algunas cosas prohibidas para mi propio ser, que tal si después de la calma, parado en el ojo de la tormenta, me di cuenta que mi lugar era estar ahí?
Como susurro llevado por el viento mis pensamientos se dejan llevar, a continentes lejanos, donde la vida no es mas que un cuento, "haz tu propio final feliz", pero cual de todos ellos es el feliz, o cual es el pastel mas sabroso para festejar la victoria? y ya que hablamos de pasteles, que tal si el mio era un pastel tan amargo como las hojas secas del otoño, pero su cubierta era tan dulces y su complacencia tan corta como las mentiras de un esquizofrenico...


                                      ¿Joder, realmente estoy pensando que me equivoque?
                                                       ¿me equivoque?

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